¿Qué es el Día Panamericano de Prevención del Trauma Ocular y cuándo se conmemora?

Se conmemora el 23 de agosto, por iniciativa de la Sociedad Panamericana de Trauma Ocular. Su propósito es concientizar sobre una realidad incómoda: la mayoría de las lesiones oculares que causan pérdida de visión eran perfectamente evitables.

La fecha también busca promover la atención oportuna, porque en el trauma ocular el tiempo que pasa entre la lesión y la valoración especializada influye directamente en el resultado visual.

¿Qué tan frecuente es el trauma ocular y dónde ocurre?

El trauma ocular es una de las principales causas de ceguera unilateral (de un solo ojo) en niños y adultos, y afecta especialmente a personas en edad productiva. Según la Sociedad Panamericana de Trauma Ocular, la distribución aproximada es:

  • ~40 % en el ámbito laboral.
  • ~25 % en juegos infantiles.
  • ~5 % en actividades deportivas.
  • El resto, en accidentes de tránsito y otras causas.

El dato más importante de todos: más del 90 % de estas lesiones se pueden prevenir con medidas simples.

¿Dónde se lesionan más los ojos los niños?

En su propia casa. Se estima que alrededor del 60 % de las lesiones oculares infantiles ocurren en el hogar, y cerca del 31 % en exteriores. Los niños varones se lesionan con más frecuencia que las niñas.

Resulta contraintuitivo, porque asociamos el peligro a la calle. Pero es en casa donde conviven químicos de limpieza al alcance de la mano, juguetes con proyectiles, herramientas y juegos sin supervisión.

¿Qué juguetes son peligrosos para los ojos?

Los más problemáticos son los que lanzan proyectiles: pistolas de dardos, resorteras, arcos de juguete y las bolitas de hidrogel (gel balls). Se perciben como inofensivos y son una causa frecuente de lesiones oculares graves en niños.

También causan daño los lápices y tijeras durante juegos bruscos, los palos y ramas, y los juguetes con puntas o bordes rígidos.

Recomendaciones prácticas:

  • Elige juguetes apropiados para la edad y sin proyectiles.
  • Si ya los hay en casa, exige protección ocular y supervisión durante el juego.
  • Enseña a nunca apuntar a la cara, ni siquiera en broma.

¿La pirotecnia puede dañar la vista?

Sí, y de forma grave. La pirotecnia produce lesiones oculares por quemadura, estallido y proyección de fragmentos, y con frecuencia daña también a quienes solo están mirando, no únicamente a quien la manipula.

Los niños no deben manipular pirotecnia bajo ninguna circunstancia, ni siquiera la de «bajo riesgo» como las luces de bengala, que alcanzan temperaturas muy altas. La distancia de seguridad y la supervisión adulta son indispensables.

¿Qué químicos del hogar son más peligrosos para los ojos?

Los más peligrosos son los álcalis: destapacaños, limpiadores de horno, amoníaco y productos con cal. Penetran los tejidos del ojo con rapidez y causan quemaduras profundas. El cloro (hipoclorito) y los limpiadores en aerosol también provocan quemaduras químicas importantes.

Las quemaduras químicas son de las urgencias oculares más críticas: el pronóstico depende de la rapidez del lavado. Guarda estos productos bajo llave, fuera del alcance de los niños, y nunca los trasvases a botellas de bebidas.

¿Qué deportes tienen más riesgo ocular y qué protección se usa?

Los de mayor riesgo son aquellos con pelotas pequeñas y veloces —squash, racquetball, tenis, pádel, béisbol— porque el balón cabe justo dentro de la órbita y golpea el ojo de lleno. En baloncesto y fútbol, la causa más frecuente son los dedos y los codos.

La protección adecuada es la gafa deportiva de policarbonato, un material resistente a impactos. Existe con graduación, de modo que quien usa lentes no tiene que elegir entre ver bien y estar protegido.

¿Sirven mis lentes normales como protección?

No. Los lentes de uso diario no están diseñados para resistir impactos: pueden romperse y los fragmentos se dirigen hacia el ojo, agravando la lesión en lugar de prevenirla.

Para deporte y para trabajos de bricolaje se requieren lentes de seguridad certificados o gafas deportivas de policarbonato. Ambos existen en versión graduada.

¿Qué hago si mi hijo se golpea el ojo?

No presiones el ojo, no lo frotes y no apliques remedios caseros. Protege la zona y acude a valoración; si hay dolor intenso, pérdida de visión o sangre dentro del ojo, es una urgencia.

Un detalle clave en pediatría: los niños suelen ocultar el accidente o no saben describir lo que sienten. Sospecha y revisa si después de jugar notas ojo rojo, lagrimeo persistente, molestia con la luz, o si el niño mantiene un ojo cerrado o se lo talla constantemente.

Primeros auxilios según el caso:

  • Químico en el ojo: lava de inmediato con agua limpia abundante durante 15 a 20 minutos y acude, aunque la molestia mejore.
  • Cuerpo extraño superficial: no frotar; parpadear y lavar con agua limpia o suero. Si no sale, acudir.
  • Objeto clavado: NO retirarlo y NO presionar. Proteger con un escudo rígido (sirve el fondo de un vaso plástico fijado con cinta) y acudir de urgencia.
  • Golpe contuso: no presionar, proteger y valorar.

¿Cuándo debo acudir de urgencia?

Acude de inmediato si hay: dolor intenso, pérdida o disminución de la visión, sangre dentro del ojo, pupila irregular o de forma distinta, sensación persistente de cuerpo extraño, destellos de luz o una «cortina» en el campo visual.

Un golpe contuso aparentemente leve también merece valoración: puede causar daño interno, incluida la retina, sin síntomas inmediatos. Ante la duda, es preferible una consulta de más que una visión perdida por esperar.

Sí. La gran mayoría se evita con protección ocular adecuada, supervisión de los niños, manejo seguro de químicos y juguetes apropiados para la edad.

Sí, conviene una valoración. Un trauma contuso puede provocar daño interno —incluida la retina— que no da síntomas de inmediato.

No sin indicación médica. Algunas gotas pueden enmascarar síntomas o estar contraindicadas si hay una herida abierta.

De 15 a 20 minutos con agua limpia abundante, manteniendo el ojo abierto, y luego acudir al médico aunque el ardor haya cedido.

No necesariamente. Solo protegen si son de policarbonato y están diseñados para impacto; los de moda pueden astillarse.

Desde que el niño practica un deporte de riesgo. Existen modelos pediátricos con banda elástica ajustable.

Este artículo tiene fines informativos y educativos y no sustituye una consulta médica. Si presentas síntomas de desprendimiento de retina, acude a un oftalmólogo de inmediato. Para una evaluación personalizada, agenda una cita con el Dr. Francisco Dacarett escribiendo al 📱‪+504 9718‑7044‬